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El clima húmedo y caliente del condado de Miami-Dade puede contribuir a una deshidratación, agotamiento, calambres y apoplejía causados por el calor. Los niños pequeños corren mayores riesgos de sufrir estos problemas porque sus cuerpecitos no pueden regular completamente el sistema de enfriamiento del cuerpo.
Para evitar las emergencias relacionadas con el calor, asegúrese de mantener a su hijo hidratado; ofrézcale mucha agua para beber. Cuando el niño esté jugando en el calor y la humedad, limítele el juego a cortos intervalos e interrúmpalo de vez en cuando para que beba agua. Vístalo con ropas ligeras y sueltas. Esté al tanto de señales que necesiten su atención, como:
- temperatura alta.
- palidez.
- mareos.
- sentirse enfermo.
- sentirse muy cansado.
- calambres musculares.
Si nota cualesquiera de estas señales en su hijo, llévelo para un sitio fresco. Ofrézcale agua y observe qué tiempo le toma al cuerpo recuperarse en un sitio fresco.
Si su hijo parece estar confundido, no está sudando o tiene una temperatura de más de 103 grados, llame inmediatamente al 9-1-1. Estas son señas de una apoplejía por el calor, que puede ser mortal. En tal caso, sumerja al niño en agua fría, pero no le dé agua para beber.
Nunca deje a su niño sin atender en un automóvil caliente, ya que esto puede producir una apoplejía y hasta la muerte en muy poco tiempo.
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