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El respeto debido a mi hijo y a mi familia
Su hijo podría tener que consultar con muchos distintos proveedores de servicios o especialistas.
Es importante que estos proveedores de servicios les traten, a usted y al niño, con respeto. Deberán tratar al niño tal como se especifica en las siguientes reglas de buenas maneras (buena educación). Pídales a otras personas que tienen trato habitual con el niño que también se ajusten a estas reglas:
- Contacto visual: Quienes hablen con usted y con el niño deberán establecer un contacto visual (mirar a los ojos). Deberán hablar directamente con el niño, no sólo con usted o con algún otro familiar. Ignorar al niño puede hacerle sentirse mal, asustarle o enfurecerle.
- Hablar a la persona, no al intérprete: Si se requiere un intérprete (o hay que hablar con signos), el médico, o el profesional, deberá mirar al niño y a usted, no al traductor.
- Contar con el niño: Hay que pedirle permiso para hablar de él (o ella). Si el facultativo habla en su presencia con usted o con otro familiar, no deberá ignorar al niño. Esto es especialmente importante con niños con discapacidades graves y con niños ya crecidos. Hay que pedirle permiso para hablar de él (o ella). Si el facultativo habla en su presencia con usted o con otro familiar, no deberá ignorar al niño. Esto es especialmente importante con niños con discapacidades graves y con niños ya crecidos.
- No tratar al niño discapacitado de manera distinta que a los demás: El proveedor de atención médica no deberá hacer preguntas que no haría a un niño sin discapacidad, a menos que la pregunta esté directamente relacionada con el problema del niño.
- Consideraciones para hablar con quien tiene dificultad para oír: Cuando se habla con un niño que no oye bien, el interlocutor deberá primero prestar atención a la cinta en el brazo o a los gestos. Si el niño sabe leer los labios, asegúrese de que su interlocutor lo sabe. Y de que debe evitar taparse la boca con las manos cuando habla.
- Consideraciones para hablar con quien tiene dificultades del habla: Para hablar con un niño con dificultades del habla, el interlocutor deberá hacerlo normalmente: sin interrumpirle y sin fingir que le entiende. Se le puede ayudar a que entienda, pero la cuestión es comunicar con el niño. El interlocutor deberá hablar con un tono normal, a menos que el niño, además, oiga mal. Incluso si el niño usa un dispositivo para hablar, o algún otro dispositivo de ayuda para comunicarse, o habla con dificultad, deberá suponerse que el niño oye bien. El interlocutor tiene que ser considerado con el exceso de tiempo que el niño puede requerir para decir lo que quiere.
- Consideraciones para hablar con quien no ve bien: El interlocutor deberá hablarle al niño ciego, o que no ve bien, antes de tocarle. Si alguien le ofrece ayuda, deje que el niño le tome del brazo. Así se guía al niño, no se le empuja de aquí para allá. Recuerde que los animales lazarillos, como los perros de ciego, están trabajando cuando van con sus amos. Por eso, antes de acariciar al animal hay que pedirle permiso al niño.
- Consideraciones con el espacio personal de un niño con equipo auxiliar: Nadie deberá inclinarse o tocar la silla de ruedas, el bastón, la muleta, el andador o cualquier otro equipo que el niño utilice para moverse. Ese es el espacio personal del niño. Para él, puede resultar amenazador o insultante que una persona extraña se incline sobre su dispositivo o se le acerque demasiado sin su permiso.
- Usar un lenguaje respetuoso: Quienes asisten a usted y al niño deberán usar un lenguaje respetuoso y que les conceda prioridad a usted y al niño. Para más información sobre este tipo de lenguaje, haga click aquí.
(Adaptado de: Simply Ask! A Guide to Disability Etiquette, Commonwealth Currents, Septiembre, 1997)
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